En este documental de ‘arqueología cinematográfica’, Bill Morrison, especialista en películas de metraje encontrado, rescata centenares de películas perdidas, realizadas a principios del siglo XX en un remoto pueblo norteamericano que sufrió la fiebre del oro. Desde su nacimiento, el cine desafió uno de los grandes temores del ser humano: el paso del tiempo. Así, la vida podía quedar plasmada en el celuloide. Se calcula que el 80% del cine mudo que se produjo entre 1895 y finales de los años 20 en todo el mundo ha desaparecido. Por ello cobran tanto valor las imágenes que “Dawson City: Frozen Time” rescata de 533 películas producidas en Canadá en los años 10 y 20 del pasado siglo. Fantasmagorías que permanecieron “criogenizadas” en hielo durante 50 años, y que regresaron a la luz tras una explosión en Dawson City. Los materiales encontrados desfilan por la pantalla, como un baile de fantasmas, al ritmo de Sigur Rós.  (PEL)(SUB)