Hacia 1920, las minas de carbón de Virginia del Oeste están controladas por poderosas compañías que pagan salarios muy bajos para que los precios sean competitivos. La mano de obra está formada por inmigrantes negros del sur. Cuando los mineros de Matewan se declaran en huelga, la desesperación y la violencia no tardan en aparecer. (PEL)(SUB)